Aún menos creyentes

Este país se sitúa en el puesto 16 de los estados menos religiosos del mundo. El sociólogo Javier Elzo considera que el porcentaje de católicos seguirá bajando

En España, el proceso de secularización se ha producido en 20 años, de una forma más rápida que en otros países como Francia

Las personas que han superado los 70 no deben salir de su asombro cuando leen noticias como que sólo el 22% de las bodas en España se celebra bajo el rito católico, que la mitad de los bebés no son bautizados o que la confirmación ha quedado reducida a un pequeño grupo de fieles. Sacramentos de obligado cumplimiento para los católicos y que durante décadas y décadas han sido seguidos por la inmensa mayoría de los españoles. Un ejemplo es que en el año 2000 se celebraron en España 216.451 matrimonios, de los cuales tres cuartas partes, es decir, más del 75%, se desarrollaron por la Iglesia Católica.

¿Qué ha pasado?, ¿cómo se explica esta rápida secularización de la sociedad española?, ¿a qué se debe? Los expertos no dan una sola respuesta, sino muchas a este radical cambio registrado en la ciudadanía y que, advierten, no sólo se ha producido en España, sino en toda Europa. “Eso sí, en España ha sido muy rápido porque empezó más tarde. Aquí ha pasado en apenas 20 años, como muestran las estadísticas. En otros países, como por ejemplo Francia, la secularización ha sido más lenta y larga”, explican los sociólogos de las religiones. En el país vecino, hacia 1965, el 94% de la población francesa estaba bautizada y el 25% iba a misa todos los domingos. En la actualidad, sólo el 2% va a la iglesia y no pasa del 30% de los menores de 7 años que está bautizado, según datos recogidos en el libro Cómo nuestro mundo ha dejado de ser cristiano. Anatomía de un derrumbe (Seuil 2018), de Guillaume Cuchet, profesor de historia contemporánea en la Universidad de Paris-Est-Creteil.

En España, según señala el sociólogo Javier Elzo, uno de los estudiosos más reputados de la religiosidad, el fenómeno de la secularización tiene que ver con el “periodo anterior de confesionalización”, en concreto, con la larga etapa franquista, en la que el catolicismo era, sin lugar a dudas, la religión del Estado. Esta clara identificación que establecía la obligatoriedad de practicar, que impedía cualquier pensamiento crítico sobre creencias y espiritualidad, ese sencillo mensaje de se va a misa porque es lo que hay que hacer, como uno nace y es bautizado, luego viene la comunión, la confirmación, la boda y el funeral, explica en parte la reacción de los españoles, especialmente los jóvenes, en este momento. “En España se identifica religión con derecha o extrema derecha, con antiguo, con viejo, con imposición y uniformidad”, señala Elzo.

Pero hay más razones para entender la secularización de la sociedad, claramente medible a través de los estudios de opiniones del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS): desde el 2006 (primeros datos), el número de ciudadanos que se considera católico ha descendido en 10,4 puntos. Según los datos del pasado febrero, un 66,9% de los encuestados se define así, aunque de estos, la inmensa mayoría (62,1%) reconoce que no va a actos religiosos “casi nunca”, frente a un 13,9% que lo hace “casi todos los domingos y festivos”.

Según Elzo, la descristianización en España tiene que ver con el papel que desde la Iglesia se ha dado a la mujer. “La aparición de los anticonceptivos marcó un antes y un después y el rechazo frontal a estos a través de la encíclica Humanae vitae, escrita por el Papa Pablo VI y publicada el 25 de julio de 1968, provocó el alejamiento de las mujeres. Las consecuencias no se hicieron esperar y la religiosidad que se vivía en los hogares fue desapareciendo. “La madre actúa como el principal transmisor de las creencias y la religión”, señala el sociólogo vasco. La de la mujer es una de las muchas pérdidas que la Iglesia ha sufrido en los últimos cien años. Primero fue la clase obrera, luego los jóvenes y “ahora, la clase media”, indica Elzo, que acaba de publicar Morir para renacer, de la Editorial San Pablo.

Los expertos creen que el número de católicos en España descenderá aún más, que el proceso de descristianización proseguirá. Según una encuesta desarrollada por la firma WIN/Gallup International a cerca de 64.000 personas en 65 países, España se sitúa en el puesto 16 de los Estados menos religiosos del mundo. A la cabeza se situaba China.

Elzo cree que este proceso de descristianización proseguirá en los próximos 10 o 15 años ( los adolescentes no son educados en la fe, puntualiza), momento que posiblemente se estabilicen las cifras. En su opinión, España pasará de una “religión sociológica” a una religión de “convencimiento personal”. Es decir, dirá adiós a una religión de masas, como fue, para acoger a unas personas que, en verdad, creen y practican su religión por convencimiento personal.

El sociólogo vasco cree, por su parte, que la Iglesia debe cambiar, debe habilitar a la mujer y aprender a vivir en una sociedad plural y global. “Sin prepotencia”, aclara.

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