August De Winne y los socialistas católicos alemanes

En un artículo anterior nos hacíamos eco de la opinión del socialista belga Huysmans sobre la fuerza que estaba adquiriendo el socialismo católico a comienzos de 1929, especialmente en Alemania a raíz de la publicación de la Rotte Blatt, llevada por Heinrich Mertens, del que hicimos una breve reseña biográfica en dicho artículo.

Los socialistas españoles dedicaron mucha atención a este tema en El Socialista, haciéndose eco de lo que estaba pasando en Alemania e insertando artículos y entrevistas, al respecto, además de polemizar con El Debate, el gran periódico católico, sobre la materia. En este nuevo trabajo nos hacemos eco de la entrevista que el periodista y socialista belga August De Winne realizó a Beyer y Mertens a raíz de la salida de la publicación cristiana y socialista, sobre sus ideas y sobre cómo había encajado en Alemania. El comentario de esta entrevista nos aporta más datos sobre el desarrollo de esta relación ente socialismo y catolicismo, para, por fin, de la mano del periodista recordar las dudas que en el socialismo se planteó ante este nuevo movimiento en ese momento histórico.

De Winne constataba que el socialismo católico ya era una fuerza en Colonia. Así pues, realizó una entrevista a Beyer, en presencia de Mertens, el redactor de la revista, que intervino en la misma. Beyer consideraba que todavía eran pocos los afiliados católicos en el SPD, siendo Mertens uno de ellos. El Partido le había hecho, como prueba de la confianza que tenían en él, redactor del órgano oficial del mismo en Colonia, el Rheinische Zeitung. Al parecer, la revista nueva surgiría a partir de un suplemento de este órgano donde se debatía sobre las relaciones entre socialismo y cristianismo. Por otro lado, el socialismo católico estaba calando en algunas regiones industriales, especialmente en Duisburg, una ciudad en la Renania del Norte-Westfalia, cerca de Düsseldorf.

Mertens quería dejar claro en la entrevista que no organizaban grupos ni reclutaban a nadie. También explicó que muchos obreros católicos estaban votando por el SPD, pero sin ingresar en el mismo por escrúpulos religiosos. El socialismo católico sería aún un movimiento de ideas.

De Winne estaba interesado en saber cómo habían acogido todo esto las autoridades religiosas católicas. Al parecer, el arzobispo de Colonia se caracterizaba por la tolerancia política, manteniendo su autoridad religiosa sobre los católicos. La prensa del Zentrum (el partido católico alemán) no había sido, en cambio, tan tolerante, discutiendo y criticando la nueva publicación, pero sin ir más allá.

De Wine afinó más y preguntó si ningún periódico católico había invocado la condena del socialismo de la Encíclica Rerum Novarum. Mertens contestó que lo que condenó León XIII no era su socialismo, sino el ateo y materialista. El joven aludía que con ellos había muchos teólogos que afirmaban que no había incompatibilidad alguna entre la religión y las concepciones socialistas sobre el derecho de propiedad. Además, había sacerdotes jóvenes que animaban a sus feligreses obreros a afiliarse a los sindicatos socialistas y no a los confesionales. En ese momento, intervino Beyer para afirmar que los líderes del Zentrum sí vivían con temor que el socialismo católico podría afectarles. Por otro lado, afirmó que el SPD veía con simpatía el movimiento de los socialistas católicos, y pensaba que, aunque en sus inicios, crecería.

De Winne realizó unas reflexiones personales finales a la entrevista. Pensaba que los socialistas no habían sabido apreciar las fuerzas espirituales del socialismo, algo que consideraba un error a corregir. Por otro lado, aunque creía que tenía que conocer más la cuestión, se le presentaba alguna duda no sobre la relación entre ambas doctrinas, sino sobre la Iglesia, algo que siempre estuvo presente en el imaginario de los socialistas, ya que consideraban que era una institución de poder. De Winne se preguntaba qué ocurriría si las autoridades católicas prohibiesen la existencia de los socialistas católicos, ¿qué haría éstos? Además, planteaba otras dudas, ¿qué iba a pasar justo en el momento en el que la Iglesia pactaba con el fascismo en Italia? (Recordemos que se estaban firmando en esos momentos los Pactos de Letrán), ¿se iba a producir un recrudecimiento del clericalismo?

Hemos consultado el número 6260 de El Socialista.

Eduardo Montagut. Historiador

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