Asume presidencia de Diputados en Uruguay un evangelista que afirma «que la ley de Dios está por encima de las leyes de nuestra República»

El diputado del Partido Nacional Gerardo Amarilla asumió este martes 1 de marzo como nuevo presidente de la Cámara de Representantes. El legislador colorado Fernando Amado no votó por considerar “inaceptable que Amarilla haya manifestado que la ley de Dios está por encima de las leyes de nuestra República”.

Este lunes se procedió a la elección del nuevo presidente de Diputados, como se realiza cada año al iniciar un nuevo período legislativo.

También es costumbre que cada nuevo presidente cuente con los votos de todos los sectores partidarios, porque son acuerdos políticos a los que se llega con anticipación.

Sin embargo, en esta oportunidad la votación de Amarilla como nuevo presidente de Diputados generó un hecho sin precedentes.

El colorado Fernando Amado no dio su voto por considerar “inaceptable” que un presidente de la Cámara de Representantes haya manifestado que “la ley de Dios está por encima de las leyes de nuestra República”.

“Y más aún que manifieste que no dudaría en caer en la desobediencia civil en caso de que alguna imposición esté en contra de sus creencias religiosas. Estas advertencias me provocan alarma y es mi deber institucional dejar marcada esta diferencia enorme que mantenemos”, expresó Amado.

También dijo que Amarilla debe saber que el Parlamento es “el tempo de las leyes, de la República, del respeto a la Constitución”.

Laicidad

Amarilla agradeció el voto de sus colegas de todos los partidos políticos: Unidad Popular, Partido Independiente, Partido Colorado, Frente Amplio y Partido Nacional.

“Somos defensores de la libertad y de la laicidad, cuestión que nuestra sociedad resolvió sabiamente en la Constitución de 1917 y desde allí la entendemos como el encuentro y la tolerancia de todas las concepciones, en el pleno ejercicio del respeto, como dijera el señor Presidente de la República Tabaré Vázquez ‘la laicidad es un marco de relación en el que los ciudadanos podemos entendernos desde la diversidad pero en igualdad. La laicidad es garantía de respeto al semejante y de ciudadanía en la pluralidad. O dicho de otra manera: la laicidad es factor de democracia’”, citó Amarilla en su discurso.

Por otro lado, se refirió a la necesidad de transparencia e información de la tarea parlamentaria a la sociedad.

Propuso generar ámbitos de intercambio y coordinación, para generar una política pública coordinada y que pueda trascender las barreras de los organismos y los periodos de gobierno en la promoción y el amparo de la maternidad.

Sobre la Ley de discapacidad planteó “escuchar, compartir, analizar sus realidades e intentar sensibilizarnos y sensibilizar a otros para concretar las medidas necesarias que ayuden a acortar esa distancia entre el ideal que queremos y que se expresa en la Ley con la realidad que nos golpea y muchas veces nos avergüenza”.

Propuso analizar en profundidad  la situación de la calidad del agua dulce. A tales efectos planteo la realización de un Congreso sobre Aguas con la sociedad civil, la academia, actores públicos con responsabilidad en la materia, para poder analizar en profundidad y diseñar una Política Nacional de Aguas como Política de Estado.

Por otro lado, planteó otorgarle especial atención a los temas ambientales vinculados con el Hábitat e impulsar un trabajo multipartidario, para recoger también las visiones de la sociedad civil y de la academia para fortalecer una posición como país.

“Vamos a intentar ser muy cuidados en el gasto en general, pero en particular en lo que se refiere a la energía, al agua y al papel”, dijo Amarilla.

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