Así quita hierro la Iglesia al escándalo de Burgos: “Los bautismos también son exorcismos”

Una profesora de religión ha sido imputada en la investigación judicial por posibles delitos «de violencia de género, lesiones y maltrato familiar» sobre una niña a la que se practicaron 13 exorcismos

El Juzgado de Instrucción 2 de Burgos ha imputado a una profesora de Religión en relación a la investigación abierta por presuntos “delitos de violencia de género, lesiones y maltrato familiar” contra una joven a la que se le practicaron al menos 13 exorcismos cuando era menor de edad. La investigación partió de unos tíos de la víctima que ejercen la acusación popular en este caso y según recoge El Diario de Burgos, la juez que ya imputara a los padres de la joven ha incluido también como imputada a una profesora de Religión que según los testigos tenía una gran influencia en la familia.

Un caso lleno de señales alarmantes
El diario explica que esta profesora, que sigue en activo, es o ha sido, como los propios padres de la joven, miembros de una organización ultracatólica llamada las Milicias de Santa María. Esta profesora llegó a denunciar a la Dirección Provincial de Educación porque una profesora universitaria dio una charla contra la homofobia en un instituto en el que trabajaba. El periódico burgalés añade más elementos de inquietud en este caso al apuntar que también se ha solicitado declarar como testigo al hermano de la víctima, ya que también habría sido sometido a sesiones de exorcismos y según las declaraciones de los tíos “se desprende que pudo existir entonces un contacto físico más propio de un presunto abuso sexual que de un ritual de exorcismo”.

Las justificaciones del Arzobispado
Ante este imputación, una web de información católica, Religión en Libertad, ha recuperado las explicaciones que dio a finales del pasado año sobre todo este asunto el responsable de comunicación del arzobispado de Burgos, Álvaro Tajadura, en el canal regional La 8, ante lo que lo que denuncian como “manipulaciones” de la prensa. Tajadura insistió en que el intento de suicidio de la niña había sido anterior a los exorcismo y explicó que el vicario de pastoral del arzobispado de Burgos remitió a los padres porque lo estaban buscando “al único exorcista acreditado en Castilla y León, nombrado por su obispo, en Valladolid”.

Actividades en una “milicia” ultracatólica
En su entrevista, el portavoz eclesial apunta entre otras cosas que “a la desesperada los padres buscaron soluciones desde la fe” a los problemas psiquiátricos de su hija o que “por lo que sé la niña solicitó acudir, también fue de propia voluntad a Valladolid, aunque tendrá que ser el juez el que dilucide” si “ha habido algo que ha podido atentar contra la vida de la joven”. Sobre la Milicia ultracatólica a la que pertenecen los padres se limitó a decir que “como tal no existe, existe una rama femenina y otra masculina, lo único que sabemos es que la joven participó en sus años de adolescencia en algunas actividades de la Milicia”.

De quitar hierro a insinuar escenas de terror
Pero Tajadura también trató de restar importancia a los exorcismos: “Todos los días que hago un bautismo hago un exorcismo y los padres se quedan asustados, puede chocarnos pero una oración de exorcismo es eso, pedir la protección de Dios sobre una persona. Nos vienen a la mente imágenes de películas, lo tenemos en el subconsciente, pero es más sencillo. Si la persona está bajo el influjo del mal la oración es más intensa”. Sin embargo, cuando el periodista le recuerda que la madre describió un comportamiento de la hija parecida a la de esas conocidas escenas de posesiones, el portavoz matizó: “Puede ser, nunca he estado presente en un exorcismo pero si la persona está bajo la influencia de algún espíritu del mal supongo que reaccionara de esa forma que vemos en las películas”.

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