Antonio Miguel Carmona (PSOE): “El pluralismo debe ser garantizado y fomentado por el Estado”

«El pluralismo debe ser garantizado y fomentado por el Estado«. Tras la opinión de las religiones, la de los políticos. El simposio organizado por LaSalle se cerró este mediodía con una mesa redonda con representantes de los principales partidos políticos, para abordar cómo afrontan las políticas de libertad religiosa.

Antonio Manuel Carmona, por parte del PSOE; Borja Carabante, del PP; y José Manuel López, de Podemos, debatieron en un ambiente cordial, moderados por Carlos Esteban Garcés. Por un error de agenda, no asistió el representante de Ciudadanos, Juan Trinidad.

Carmona, que esta tarde viaja a Haití con las hermanas de San Vicente de Paúl («El 40% de los niños no tienen asistencia sanitaria, y la mitad han sufrido algún abuso sexual», señaló), destacó cómo «la religión no sólo es una cuestión teológica, sino también hacer cosas por los demás aquí en la Tierra. Esto me lo dijo Ellacuría cuando yo era joven estudiante, y eso me marcó toda la vida».

Para el concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, cualquier propuesta relacionada con la religión debe basarse en una serie de principios: «La libertad de conciencia, la laicidad del Estado, la neutralidad, el fomento del pluralismo, el de tolerancia y de cooperación«.

«Los representantes públicos tienen el deber de cooperar con las confesiones religiosas, porque valora que los ciudadanos ejerzan su derecho de libertad de conciencia», destacó Carmona, quien reclamó una «colaboración sin discriminación a los que sean minoritarios o no tengan creencia religiosa, y limitado por el principio de laicidad».

Por su parte, José Manuel López afirmó que «hay que cambiar la Ley para que todas las confesiones puedan tener iguales derechos. Y que se puedan ejercer de manera efectiva». En su opinión, la clave es «que todos puedan ejercer el Derecho a tener un lugar de culto. Hay que adaptar la Ley a la nueva realidad».

La Iglesia Católica no quiere perder su «lógica hegemónica. No quiere situarse al nivel del resto de confesiones», culminó el portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid.

Finalmente, Borja Carabante, del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, insistió en que «las creencias religiosas sí condicionan decisiones políticas», cada una con su «código moral y ético». «A mi no me ofende ningún símbolo religioso. Me ofendería no poder manifestar libremente mis creencias», añadió el popular, quien defendió que «igual que yo quiero tener derecho a exponer mi religión, quiero que todos los ciudadanos lo puedan hacer».

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