Antonio Cañizares recibe hoy el anillo cardenalicio en una misa solemne a la que asistirá la Vicepresidenta De la Vega

El arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, recibe hoy en una misa solemne su anillo cardenalicio junto a otros 14 nuevos purpurados. A la ceremonia, presidida por Benedicto XVI, asiste, entre otras autoridades españolas, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

 

La Santa Misa tiene lugar en la Capilla Papal, en la Basílica de San Pedro, donde se le otorgará el anillo cardenalicio, que es signo de "dignidad, de solicitud pastoral y de una más sólida unión con la Sede del Apóstol San Pedro".

El Papa, Benedicto XVI, celebró ayer el primer consistorio de su Pontificado, en el que entregó el capelo cardenalicio a 15 nuevos purpurados.

Horas después, Cañizares, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, recibió una cena de honor que contó con la asistencia de la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega. En el transcurso de la velada, De la Vega subrayó que las relaciones entre España y la Santa Sede son "estables" y que la Iglesia y su Gobierno comparten el compromiso por la igualdad, la solidaridad y la justicia social.

El primer consistorio del Pontificado de Ratzinger se celebró en la plaza de San Pedro —la cuarta vez en la historia de los consistorios que se desarrolla en ese lugar— para poder acoger a los casi 20.000 fieles presentes, entre ellos medio millar de españoles.

En la ceremonia participaron 150 cardenales de todo el mundo, que fueron convocados por el Papa a Roma y con los que se reunió el jueves para analizar la situación de la Iglesia y los retos que debe afrontar en esta época, entre ellos la búsqueda de una solución al cisma causado por el fallecido arzobispo tradicionalista Lefebvre y las relaciones con el islam.

Aunque el consistorio se ha celebrado durante la cuaresma, el Papa dijo que era una jornada de fiesta para la Iglesia y destacó que los nuevos cardenales provienen de los cinco continentes, lo que resalta la "universalidad de la Iglesia".

El Papa les recordó que el color rojo púrpura que desde ahora visten evoca la sangre de los mártires por el Evangelio y que ellos deben estar dispuestos incluso hasta pagar con la sangre el compromiso de testimoniar a Cristo. "Cuento con vosotros", repitió en varias ocasiones el Pontífice a los nuevos cardenales.

En nombre de los 15 cardenales le respondió el estadounidense William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio), que le expresó: "Nuestra devota fidelidad, sin límites". Tras la homilía, el Papa procedió a la imposición del capelo, la entrega de la Bula de creación y la asignación de una iglesia romana, que se simboliza el compromiso que adquieren de ayudar al Pontífice.

De los 15 cardenales, ocho son europeos, tres asiáticos, dos estadounidenses, un africano y un iberoamericano. Doce tienen menos de 80 años, por lo que pueden participar en un eventual cónclave para elegir Papa, y los tres restantes son octogenarios, por lo que no son electores.

A partir de ahora, el Colegio Cardenalicio está compuesto por 193 miembros, de 66 países, de ellos 120 electores, al ser menores de 80 años

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...