Acto conmemorativo de los acuerdos entre España y la Santa Sede

El ministro de Justicia, José María Michavila, interviene hoy en el acto conmemorativo de los 25 años de los acuerdos entre España y la Santa Sede, que se celebra en el salón de actos del Colegio Mayor Universitario de San Pablo, a las 12.30 horas.

También serán protagonistas de este homenaje una de las personalidades que protagonizaron estos pactos, Marcelino Oreja Aguirre, quien el 3 de enero de 1979 ocupaba el cargo de Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España, encargado de negociar los acuerdos con el Vaticano.
En este acto también intervendrá Manuel Monteiro de Castro, actual nuncio de su Santidad en España, así como Landelino Lavilla, ex ministro de Justicia y ex presidente del Congreso de los Diputados, y José Manuel Otero Novas, ex ministro de la Presidencia del Gobierno.
Hace ya 25 años que Marcelino Oreja y el cardenal Villot, como secretario de Estado de la Santa Sede y prefecto del consejo para los asuntos de la Iglesia, firmaron los acuerdos entres ambos países. Estos pactos contemplan distintas áreas, entre ellos los acuerdos sobre actos jurídicos, sobre asuntos económicos, sobre enseñanza y asuntos culturales y sobre la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y servicio militar de clérigos y religiosos.

Landelino Lavilla: Si se hubieran aplicado los Acuerdos con la Santa Sede la Iglesia llevaría años autofinanciándose El ministro de Justicia preside un acto en los 25 años de la firma de los Acuerdos Iglesia-Estado

El ex presidente del Congreso y ex ministro de Justicia, Landelino Lavilla, manifestó hoy que si se hubieran aplicado los puntos establecidos en los Acuerdos con la Santa Sede, la Iglesia Católica ya llevaría varios años autofinanciándose.

Esta mañana, el ministro de Justicia, José María Michavila, presidió en el Colegio Mayor San Pablo de Madrid un acto con motivo de los 25 años de la firma de los Acuerdos entre España y la Santa Sede de 3 de enero de 1979, que supusieron la firma del Concordato de 1953 y la desaparición del privilegio de presentación de obispos.

En la sesión estuvieron presentes algunos ministros que participaron en las negociaciones como Marcelino Oreja, entonces titular de Asuntos Exteriores; Landelino Lavilla, de Justicia, y José Manuel Otero Novas, entonces de Presidencia y posteriormente de Educación. También estaba el director general de Asuntos Religiosos que existía en 1978, Eduardo de Zulueta.

Por parte de la Iglesia asistió el secretario de la Conferencia Episcopal, padre Juan Antonio Martínez Camino, quien representaba al Nuncio, que excusó su asistencia, y al presidente del Episcopado, cardenal Rouco, que estaba en una reunión con el presidente y el secretario de la Conferencia Episcopal de Portugal.

NEGOCIACION PARALELA A LA CONSTITUCIÓN

Landelino Lavilla, que elogió el carácter dialogante del Nuncio Dadaglio y del cardenal Tarancón, hizo una historia de la firma de los acuerdos y aseguró que el principal obstáculo para la firma fue del entonces Presidente del Gobierno, Carlos Arias, pero una vez removido éste de su cargo, el Rey inmediatamente renunció al privilegio de presentación de obispos e invitó a llegar a unos nuevos acuerdos con la Santa Sede, lo que se hizo poco después, teniendo en cuenta siempre la elaboración de la Constitución.

El antiguo ministro de Justicia señaló que se firmaron los Acuerdos tan pronto como entró en vigor la Constitución de 1978. En la elaboración parlamentaria, solo el acuerdo de Educación contó con la oposición del PSOE y del PCE, aunque éste último partido se opuso a otros aspectos. Lavilla reconoció que la Iglesia renunció a volver a hablar de la desamortización del siglo XIX cuando se hablara de la financiación.

«Los textos de los Acuerdos no se cerraron hasta el 31 de octubre de 1978, en que se terminó la redacción de la Constitución», aseguró Landelino Lavilla.

«SEPARACION CON COOPERACION»

Por su parte, el ministro de Justicia, José María Michavilla, elogió a los que participaron en la elaboración de los acuerdos Iglesia-Estado y manifestó hoy que la Constitución prohíbe la confesionalidad católica de España y manda la «separación con cooperación» Iglesia-Estado.

José María Michavila resaltó que la Constitución se asienta en los principios de libertad, convivencia, tolerancia y respeto y manda la separación con cooperación entre Iglesia y Estado.

A juicio del actual ministro de Justicia, la Constitución de 1978 supuso acabar con un problema como el religioso y los 25 años que han transcurrido desde la aplicación de los Acuerdos han demostrado que se puede convivir en libertad, tolerancia, respeto mutuo y superación de las dificultades.

DIFÍCILES RELACIONES

El ex ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, reconoció que en el momento en que se anuló el Concordato de 1953 existían una dfifíciles relaciones Iglesia-Estado. Para el cambio –añadió– influyeron el cambio experimentado en la Iglesia Católica como consecuencia de la aplicación del Concilio Vaticano II, el conflicto de la llamada ‘cárcel concordataria’ de Zamora, donde estaban internados algunos clérigos y el caso Añoveros de febrero de 1974.

Marcelino Oreja indicó que uno de los principales obstáculos era el Presidente del Gobierno, Carlos Arias, que se oponía a la anulación del Concordato de 1953, por lo que el cambio no se pudo llevar a cabo hasta que éste dejó el cargo y fue sustituido por Adolfo Suárez. Uno de los primeros pasos fue la renuncia del Rey al privilegio de presentación de obispos en el mismo mes en que se produjo el cambio de Gobierno.

La nueva regulación de las relaciones –aseguró Oreja– supuso una igualdad de oportunidades de la Iglesia con otras instituciones y acabar con un problema muy antiguo de España.

José Manuel Otero Novas, ex ministro de la Presidencia en el gobierno de la UCD, analizó la situación de la Iglesia a lo largo de la historia y dejando clara la postura de que hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

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