Abogan por el ejercicio de un Estado Laico basado en la Constitución

El antiguo debate sobre la separación de la iglesia del Estado fue retomado nuevamente. Una  investigación presentada ayer por el Movimiento por una Cultura Laica destaca las garantías existentes en la Constitución de la República que sustentan el carácter laico del Estado.

Los políticos muchas veces anteponen sus creencias religiosas sobre lo que está establecido en la ley, aseguró Fidelina Martínez, autora del estudio.

De acuerdo a la investigadora, la importancia de abogar por el ejercicio de un Estado laico radica en que cuando el Estado es laico tiene mucha más apertura, puede difundir más los valores de la tolerancia a las ideas de otras personas y no solo pensar que determinadas ideas son las mejores.

El artículo 85 de la Constitución caracteriza el estado como una República Democrática. Eso quiere decir, según Martínez, que el Estado es una cosa pública, es para todos, sin importar creencias religiosas.

Que se caracterice como Democrática, agregó, significa que se debe garantizar la libertad para todas las personas y no puede parcializarse en una religión.
Sin embargo, la investigadora señaló que la mayoría de funcionarios público no cumplen exactamente lo que dice la Constitución y en muchos casos su discurso hace alusión a creencias religiosas. La discusión sobre los derechos de las mujeres a decidir si tener o no hijos es un ejemplo de esto, dijo Martínez.

“Los diputados dicen, aunque no con esas palabras, que sus principios religiosos les impiden aprobar eso”, señaló. Sin embargo, esto riñe con las libertades que se promulgan en la Constitución y al anteponer los principios religiosos sobre esas garantías se lesiona a aquellas personas que no comparten las mismas creencias, aseguró.
De hecho, según Martínez, muchos funcionarios instrumentalizan la religión para hacer un uso político de ella, lo cual tiene a su base la fuerte creencia religiosa de la población.

Pero la investigadora también advirtió que un Estado Laico no es sinónimo de ateísmo. Más bien dentro de este es condición fundamental el respeto a las creencias religiosas. No se trata de que la laicidad quiera competir con la creencia religiosa. La laicidad solo es un espacio de libertades democráticas en donde usted puede tener la religión que quiera, lo que no puede es querer imponérsela a los ciudadanos y ciudadanas.

José María Méndez, reconocido abogado del país (invitado para comentar la investigación) aseguró que “debe de haber una separación absoluta dentro de lo que es un Estado laico y los principios religiosos. La religión se basa en la fe, en creencias y dogmas  y principios que no se pueden comprobar, el ejercicio de la política se basa en la razón y el poder del pueblo para manejarse por sí solo a través de la elección de su funcionario”.

Ante este escenario se debe de atender lo establecido en la Constitución, aseguró Martínez. Se debe de “respetar la laicidad del Estado, y que los funcionarios se atengan al mandato constitucional, que no antepongan sus creencias religiosas a lo que les mandata la Constitución de la República”, dijo.

Fidelina Martínez, diserta sobre la importancia de un Estado Laico en el país. Foto Diario Co Latino/ Guillermo Martínez.

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