Masonería y anarquismo en España entre los siglos XIX y XX

Destacados libertarios españoles pertenecieron a la Masonería. Muchos de estos personajes tenían muchos puntos en común con la Orden, como todo lo relacionado con el libre pensamiento y la fraternidad universal, además de que como no pertenecían a organizaciones de ningún tipo y, por lo tanto, no podían generarse posibles incompatibilidades como podría ocurrir con el socialismo o el comunismo, mucho más estructurados. Víctor Guerra, por su parte, considera que esta relación se basaría en dos factores. En primer lugar, por el carácter anticlerical de la masonería y, en segundo por lo que denomina la “visión secularizada del mesianismo de ambos colectivos que les lleva a trazar lazos en pro de constituirse como una alternativa totalizadora”, y que ambos beberían de la fuente de la Ilustración.

Así pues, Rafael Farga Pellicer, Anselmo Lorenzo Fermín Salvoechea o Ferrer i Guardia serían ejemplos destacados de hombres que abrazaron las ideas libertarias y que fueron masones. Frank Mintz explica en el caso de Ferrer i Guardia que su condición de masón le hacía defender una especie de unión entre la burguesía atea de izquierdas y el movimiento obrero.

En vísperas de la guerra civil, justo cuando en el seno del socialismo madrileño se debatía la incompatibilidad entre pertenecer al Partido y ser masón, el Congreso de Zaragoza de la CNT aprobó una resolución que prohibía que los masones ostentasen responsabilidades. En todo caso, hubo un número importante de anarcosindicalistas que fueron masones, como Manuel Fabra, por poner un ejemplo de personaje activo. Pero fijémonos que el asunto aparece cuando existe una organización, en este caso sindical, por lo que se podría plantear la cuestión de la incompatibilidad. Tampoco parece que se generasen conflictos de conciencia, algo que sí ocurrió con los comunistas masones.

En la FAI también se debatió la relación con la Masonería en plena guerra civil. En este sentido, es sumamente interesante la controversia que se produjo en el Grupo Orto en el mes de junio de 1937. Se enfrentaron dos posturas, aunque, a decir verdad, al final no se tomó ninguna resolución. Para algunos de los primeros intervinientes no sólo no era incompatible la pertenencia a ambas organizaciones, sino que hasta se animaba a los compañeros preparados para ingresar en la masonería porque de esa manera se conocerían muchas cuestiones sobre quien manejaba los hilos de la política internacional, demostrando una concepción basada en uno de los más destacados prejuicios sobre la masonería, y que como sabemos, se compartían con sectores ideológicos bien alejados de la izquierda. En este debate intervino Eleuterio Quintanilla, un anarquista de primera fila y que había sido masón, además de pedagogo y discípulo de Ricardo Mella, que disertó sobre el carácter de la Masonería, defendiendo la compatibilidad entre ambos mundos, poniendo ejemplos de anarquistas que fueron masones. Por su parte, Niceto de la Iglesia planteó una postura contraria porque no entendía cómo podían convivir anarquistas con masones que en la vida política y social tenían actuaciones desastrosas, seguramente en alusión a políticos y empresarios. El debate siguió entre ambos, pero el Grupo decidió que no se tomaría por el momento ninguna determinación.

Sobre Masonería y anarquismo en España, y sin ánimo de exhaustividad, podemos consultar las siguientes obras:

P. Sánchez i Ferré: “Maçoneria, anarquisme i republicanisme, en V.V.A.A. I Jornades sobre Moviment Obrer a l’Arús, Barcelona, 1991, págs. 31-38; del mismo autor, “Anselmo Lorenzo anarquista y masón”, en Historia 16, nº 105, 1985, págs. 25-33, y, por fin, “Francesc Ferrer i Guardia i la maçoneria. Una aproximació crítica (1901-1910”, en Revista de Catalunya, nº 50, 1991, págs. 81-92.; J. Ruiz Pérez, “Masonería y posibilismo libertario: la actividad masónica de Marín Civera, en J.A. Ferrer Benimelli, coord; La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI, Zaragoza, 2004, págs. 1.005-1.021; Víctor Guerra “Anarquistas francamasones en Asturias”, publicado en 2003 por la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, y disponible en la red. Del mismo autor, “La escuela neutra. Historia de la masonería en Gijón. Siglo XX”, en la página de Masonería en Asturias; E. Olivé Serret, “El moviment anarquista català i la francmaçoneria a l’ultim terç del segle XIX. Anselmo Lorenzo i la lògia Hijos del Trabajo”, en Recerques: Història, economía i cultura, nº 16, 1984, págs. 141-156; J.L. Gutiérrez Molina, “Masonería y movimiento obrero: Vicente Ballester y la Logia Fermín Salvoechea (1926-1930), en Papeles de Historia, nº 3, 1993, págs. 83-93; y, por fin, Frank Mintz, Autogestión y anarcosindicalismo en la España revolucionaria, Madrid, 2006, pág. 56.

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