Indultos de Semana Santa: cuando las cofradías ‘marcan el paso’ al Gobierno

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“Privilegian a los devotos”, denuncia Europa Laica

El Gobierno alega que cualquier ciudadano puede pedir el perdón como las cofradías… pero no todos serán atendidos por igual

En 1759 la peste azotaba Málaga. Cuenta el relato popular que un grupo de presos de la ciudad pidió sacar en procesión la imagen de Jesús el nazareno, cuya salida había sido cancelada a causa de la epidemia. Ante la negativa de las autoridades los cautivos escaparon, procesionaron y regresaron a las celdas. Según el mito, la peste cesó al cabo de pocos días.

Se cuenta que el supuesto milagro impresionó tanto a Carlos III que decidió indultar a un preso a petición de la cofradía de Jesús el rico para honrar su estación de penitencia. El perdón real se repitió a lo largo de los años, otras cofradías pidieron misericordia al monarca con motivo de la Semana Santa y esta medida se convirtió en una tradición que perdura hasta el día de hoy.

En 2017 el Gobierno ha indultado a siete reos a petición de las cofradías. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha anulado sentencias en firme que iban desde dos años hasta seis y medio de prisión.

Cinco de los perdonados habían cometido delitos contra la salud pública (tráfico de drogas), uno estafa con delito continuado de falsedad documental y otro por robo con fuerza. El BOE de este martes recoge sus casos y las cofradías que habían solicitado su liberación.

Tradición católica aceptada por PP y PSOE

El Gobierno defiende que las cofradías utilizan el procedimiento establecido por ley para la concesión del indulto, como puede hacer cualquier otro ciudadano. Una ley que, con algunas modificaciones posteriores, data de 1870.

Así lo explicó el Ministerio de Justicia en un comunicado, argumentando que las cofradías de penitentes solicitan tradicionalmente los indultos para aquellos reos del ámbito de su provincia que cumplen los requisitos de cualquier indulto ordinario, en los que concurren razones de justicia, equidad o utilidad pública.

Sin embargo el Gobierno no escucha de igual manera a todos los ciudadanos. Tal y como recoge El Indultómetro, los perdones concedidos a las cofradías en Semana Santa tienen un peso muy importante en el total anual de los gobiernos de PP y PSOE. Contando los que se producen para honrar esta festividad religiosa, el PP acumula 18 indultos este año. Seis de ellos a condenados por corrupción.

Para Europa Laica, no hay duda de que “se trata de una tradición fuertemente arraigada al catolicismo en un país declarado aconfesional” en su Constitución y vulnera el principio de igualdad ante la ley. “Estos indultos privilegian a los devotos y a las entidades de una determinada doctrina religiosa que, con ello, gozan de unos derechos diferentes al resto”, denuncia la asociación laicista.

“Consideramos un disparate político y jurídico este privilegio, que no respeta la neutralidad estatal en materia religiosa”, sentencia Europa Laica al recordar que la Carta Magna recoge que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

Cuando una cofradía decide qué es un indulto y qué no

La tradición goza de tal grado de implantación que en algunos puntos de España la noticia no es que el Gobierno indulte a un preso a petición de una asociación religiosa, sino que no lo haga.

Así ha ocurrido este 2017 precisamente en Málaga. El pasado viernes, cuando se conoció a los tocados por la gracia divina depositada en la pluma presidencial de Rajoy, el reo propuesto por la cofradía de Jesús El Rico no estaba entre ellos. Por primera vez en 160 años. El motivo: los aspirantes eran inasumibles por el Ejecutivo, al tener delitos de sangre o pertenencia a banda armada. 

La situación provocó tal alarma que el sábado se convocó una reunión de urgencia entre los religiosos y la Subdelegación de Gobierno. No obstante, no encontraron ninguna fórmula para que la cofradía pudiera realizar el acto de liberación del preso en la procesión de los penitentes en las condiciones que exigían.

El Gobierno ofreció conceder la libertad provisional a un preso y liberarlo en un mes con un indulto exprés, pero los religiosos lo rechazaron por unanimidad: “Lo que se nos ofrece sería el inicio de un expediente de indulto, pero no se produce un acto en sí de liberación, por lo que no queremos engañar a nadie ya que no es la puesta en libertad del reo”, afirmó el líder de la congregación, Antonio Martínez.

“Esperemos que quede en anécdota de cara a los próximos años”, concluía el religioso.

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