El hinduismo y su complicada relación con las vacas

En la India hay grupos hindúes que vigilan con gran celo las prácticas religiosas, hasta el punto de linchar a las personas por comer carne.

Los crímenes dirigidos contra personas que consumen carne han aumentado desde que Narendra Modi, y su partido de derecha Bharatiya Janata,asumieran el poder en septiembre de 2014. En 2015, un musulmán de 50 años, Mohammad Akhlaq, fue linchado por una multitud en un pueblo cerca de Nueva Delhi a causa de la sospecha de que había consumido carne.

Desde entonces, han seguido muchos ataques de grupos de vigilantes en contra de personas que la consumen. El gobierno de Modi también ha prohibido la matanza de búfalos, destruyendo así la industria de la carne de búfalo dominada antes por los musulmanes, y causando dificultades económicas generalizadas.

Los eruditos han sabido por siglos que los indios antiguos comieron carne de vaca. Después del siglo IV a. C., cuando la práctica del vegetarianismo se extendió por la India entre budistas, jainistas e hindúes, muchos de estos últimos siguieron comiendo carne de cualquier forma. Incluso en el tiempo del más antiguo texto sagrado hindú, el Rig Veda, la carne de vaca también era consumida.

Al igual que la mayoría de las culturas de cría de ganado, los indios védicos generalmente comían los novillos castrados, y además comían a la hembra de la especie durante los rituales o al dar la bienvenida a un invitado, o a una persona que mantenía un estatus alto. Fue la epopeya sánscrita, el Mahabharata, compuesta entre 300 a.C. y 300 d.C., la que explica la transición a la no ingesta de vaca en un famoso mito:

“Una vez, cuando hubo una gran hambruna, el rey Prithu tomó su arco y flecha y persiguió a la Tierra para obligarla a dar alimento a su pueblo. La Tierra asumió la forma de una vaca y le rogó que le perdonara la vida. Entonces ella le permitió al rey ordeñarla para obtener todo lo que la gente necesitara”.

Este mito imagina una transición de la caza del ganado salvaje a preservar sus vidas, domesticándolas, y criándolas para la leche, una transición a la agricultura yna la vida pastoral. Esta visión concibe a las vacas como animales paradigmáticos que son capaces de producir alimento sin ser asesinadas.

Para el siglo XIX, el movimiento de protección de las vacas se había fortalecido. Uno de los objetos implícitos de este movimiento fue la opresión de los musulmanes. Gandhi intentó hacer del vegetarianismo, un principio central del Hinduismo. La actitud de Gandhi hacia las vacas estaba ligada a su idea de la no violencia.

Utilizó la imagen de la vaca de la Tierra, precisamente la que el rey Prithu ordeñó, como una especie de Madre Tierra, para simbolizar su imaginada nación india. Su insistencia en la protección de las vacas fue un factor importante en su incapacidad para atraer el apoyo musulmán a gran escala.

Hasta aquí todo muy bien y cada quien con sus creencias. El problema es que en nuestros días, el movimiento nacionalista y fundamentalista hindú está intentando utilizar esta noción de la santidad de la vaca para privar de derechos a los musulmanes que son sus vecinos. Y no sólo los musulmanes o los cristianos que comen carne de vaca son blancos de ataques, ya que los hindúes de las castas inferiores también están siendo atacados.

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