El polémico documental de curas manteniendo cibersexo se estrena bajo amenazas de muerte

‘Amores Santos’ pretende denunciar “la hipocresía” de la Iglesia en materia sexual

Los miles de mensajes de odio recibidos a través de las redes sociales y una amenaza de muerte en el buzón de su casa, no han impedido que el director brasileño Dener Giovanini haya estrenado esta semana ‘Amores Santos’, un documental que incluye escenas de decenas de religiosos practicando sexo virtual con un actor.En la presentación de la cinta, realizada en un céntrico cine de Río de Janeiro, un reducido grupo de no más de 30 personas fueron las primeras en visualizar los 85 minutos del documental ‘Amores Santos’. “Os advierto de que la película es intensa y tenéis todo el derecho de iros. Pero sería una verdadera lástima”, dijo Dener Giovanini en declaraciones recogidas por el Periódico.

Durísimas imágenes
El documental, que comenzó a ser producido en noviembre de 2014, propone denunciar la doble moral de las religiones que condenan la homosexualidad pero cuyos sacerdotes y pastores la practican a puerta cerrada. Por ello, incluye imágenes que provienen de las webcam de los religiosos que, sin saber que eran grabados, tenían “relaciones virtuales” con el actor contratado por los productores.

De hecho, en ‘Amores Santos’ se suceden las imágenes de sacerdotes católicos, evangélicos, ortodoxos y anglicanos masturbándose hasta eyacular frente a las pantallas de sus ordenadores y teléfonos móviles. En total, la productora mantuvo contacto con unos 5.000 religiosos de 36 países, entre ellos España y el mismísimo Vaticano. Desde simples párrocos a obispos e incluso cardenales, los religiosos sucumbieron a los encantos del actor homosexual de 25 años, Darico Macedo.

Siervos de Dios que dieron rienda suelta a sus fantasías sexuales sin importarles estar rodeados de crucifijos e imágenes de la Virgen María, tal y como explica el corresponsal en Río de Janeiro, Edu Sotos.

El documental sobre curas gais y cibersexo se estrena bajo amenazas de muerte

El Períódico

Tras recibir miles demensajes de odio en las redes sociales y una amenaza de muerte en el buzón de su casa, eldirector brasileño Dener Giovanini se jugó la noche del miércoles el todo por el todo. En un céntrico cine de Río de Janeiro, un reducido grupo de no más de 30 personas fueron las primeras en visualizar los 85 minutos del documental ‘Amores Santos’. “Os advierto de que la película es intensa y tenéis todo el derecho de iros. Pero sería una verdadera lástima”, dijo el nervioso director en la última prueba antes del definitivo estreno al público, la noche del jueves, en la gran apertura del Festival de Género y Sexualidad de Río de Janeiro.

No era para menos, las imágenes de sacerdotes católicos, evangélicos, ortodoxos y anglicanos masturbándose hasta eyacular frente a las pantallas de sus ordenadores y teléfonos móviles no serían fáciles de asimilar para la mayoría de los presentes. Durante meses, el equipo de rodaje de Giovanini mantuvo contacto a través de varios perfiles falsos en Facebook con unos 5.000 religiosos de 36 países, entre ellos España y el mismísimo Vaticano. Desde simples párrocos a obispos e incluso cardenales, los religiosos sucumbieron, uno a uno, a los encantos del actor homosexual de 25 años, Darico Macedo.

En jornadas de hasta 16 horas de filmación, estos siervos de Dios dieron rienda suelta a sus más oscuras fantasías sin importarles estar rodeados de crucifijos e imágenes de la Virgen María. Todo un milagro posible gracias a internet, y a las videoconferencias porSkype, que convirtió al documental en uno de los primeros filmado íntegramente a través de la webcam.

CON CENSURA

“Tuvimos tanto éxito a la hora de lograr escenas de sexo explícito que tuvimos que simular las eyaculaciones del actor con semen falso. En algunos momentos Darico no conseguía mantener la ereccióndebido al impacto que le causaban los religiosos”, confesó el director ante la impactada prensa brasileña en la rueda de prensa posterior. Debido al enorme volumen y al potencial destructivo del material filmado, solamente 120 religiosos fueran incluidos en el montaje final mientras que el material bruto se encuentraescondido por duplicado en cinco lugares. Una auténtica bomba de relojería ya que, en caso de que algo le ocurriese a cualquier miembro del equipo, el material podría ser expuesto sin ningún tipo decensura, como sí ocurre en la versión para el público.

“No se trataba de enseñar 450 penes erectos ni de exponer a sus propietarios, sino de denunciar la hipocresía de las instituciones religiosas de todo el mundo”, sentenció rotundo Giovanini. En efecto, el documental no solamente desvela el turbio submundo de lahomosexualidad en el interior de las iglesias y seminarios de Europa y América, sino que expone de manera brutal el nefasto efecto que el discurso promovido desde estas instancias tiene en la sociedad y que, según el director, supone verdadero germen de lahomofobia.

HOMOFOBIA

Los testimonios de teólogos, sociólogos, curas que asumieron su homosexualidad y familiares de adolescentes que cometieronsuicidio por causa de la homofobia complementan un documental con claros tintes de denuncia y que se presenta apenas unos días después del brutal asesinato de un estudiante gay de 30 años en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). Una prueba más de porqué Brasil está considerado el país más violento contra elcolectivo LGTB de toda América Latina y del coraje de Giovanini.

Según los datos del Ministerio de las Mujeres, la Igualdad Racial y los Derechos Humanos de Brasil la violencia contra el colectivo LGTB en el país produce una víctima mortal cada 28 horas. No es coincidencia que Brasil sea la mayor reserva católica del mundo con 164 millones de fieles y que, en las últimas décadas, el crecimientode las iglesias evangélicas haya resultado imparable. Un aumento paralelo a la explosión en el número de agresiones al colectivo LGBT en las áreas más pobres del país y que tiene su plasmación en fenómenos como los ‘Gladiadores del Altar’, una especie de guerrilla evangelizadora en las favelas de Río de Janeiro.

DISCURSOS INCENDIARIOS DE TELEPREDICADORES

De hecho, los discursos incendiarios de los telepredicadores evangélicos no podían faltar en el documental. Entre otras cuestiones, Giovanini refleja, a través de la opinión de reputados teólogos, el grave desconocimiento de los textos bíblicos por parte de los pastores que alteran la interpretación de pasajes enteros para ordenar a sus fieles que combatan con “fuego” los casos de homosexualidad en sus comunidades. Más impactante todavía es un fragmento en la que un supuesto demonio reconoce ante un pastor de la Asamblea de Dios, la mayor iglesia evangélica de Brasil con más de 12 millones de fieles, que habría tomado posesión de un adolescente para que propagase el sexo anal entre sus amigos.

Consciente del fuerte impacto que su documental podría causar no solamente en el público brasileño sino mundial, el director estudiadesaparecer un tiempo de Brasil e iniciar una gira por festivales de Europa antes de iniciar la difusión masiva del documental a través de internet. De momento, la 12ª Edición del Festival de Cinema i Drets Humans de Barcelona, que se celebrará entre el 26 de noviembre y el 10 de diciembre, podría ser la primera parada del brasileño en nuestro país. Consciente de su atrevimiento al desafiar al todopoderoso Vaticano, Giovanini sabe que su vida podría cambiar para siempre: “Quizá he dado un paso osado, espero que sea el público y no la Iglesia el que me juzgue”.

Dener Giovanini, un experimentado documentalista

A sus 49 años de edad, Dener Giovanini no dudó en jugarse a una sola carta todo el prestigio ganado en casi dos décadas de carrera. Conocido en Brasil por sus documentales contra el tráfico de animales y su participación en programas televisivos, el director recibió en 2003 el premio UNEP-Sasakawa de manos del por entonces Secretario General de la ONU, Kofi Annan. Sin embargo, el currículo de lujo del brasileño no podía completarse sin abordar, como jamás se había hecho antes, la hipocresía oculta tras el discurso homófobico de los líderes religiosos de su país. “Siempre quise denunciar la persecución de los gais por parte de la Iglesia, lo que no pude imaginar jamás es que el documental acabaría extendiéndose a más de 36 países y a todas las ramas del cristianismo”, confiesa a EL PERIÓDICO. La magnitud de su última obra es tal que Giovanini no ha parado de recibir amenazas e incluso compañeros de profesión le han alertado del boicot que los medios de comunicación del país preparan en su contra. “Sé que podría convertirme en persona’ non grata’ en los grandes medios de Brasil”, reconoce el documentalista que llegó a plantearse abandonar el proyecto después de que una carta anónima amenazase de muerte a toda su familia. “Hace unas semanas vimos una masacre en una discoteca de Orlando. A pesar del miedo, me demostró que estoy en el camino correcto y que es urgente evitar más desgracias”, concluye Giovanini quien, por principios, se negó a cambiar una sola escena a pesar de las amenazas.

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