Urnas en la capilla católica

colegio electoral colegio La Salle Madrid 2015

Por segunda vez, la primera fue durante las elecciones europeas de 2014, el local electoral situado en el colegio La Salle San Rafael, calle Fernando el Católico número 49 [Madrid] correspondiente al Distrito 07, Sección 010, ha elegido para instalar las mesas electorales una capilla cristiana de confesión católica ubicada dentro del mismo colegio.

No es ya que resulte bochornoso, sino que la dirección del colegio, ante las preguntas de los diferentes apoderados, respondió con que la capilla estaba desacralizada. ¿Desacralizada? Por doquier había crucifijos, una imagen de Cristo clavado en la cruz, pinturas alegóricas cristianas, etc…

Lo más duro no es quizás el asombro de determinados votantes o el abuso continuado de las autoridades de dicho colegio sino la sumisión de la Junta Electoral Central.

Cuando he intentado ponerme en contacto con ellos para que tomen medidas su respuesta ha sido sorprendente. Me han explicado que ellos no pueden hacer nada y que me pusiese en contacto con la Junta Electoral de Zona de Madrid, donde de nuevo me han dicho que dicho colegio se atiene a las normas y que ellos no se hacen responsables.

Es una disfunción total que habla del abuso de poder de la Iglesia pero sobre todo de los partidos conservadores que ostentan todo el poder económico y social, amén de controlar todas las infraestructuras estatales. Durante la mañana una queja del PP a la Junta Electoral Central referida a las imágenes de la candidata que los apoderados de Ahora Madrid llevaban ha sido recibida y procesada rápidamente (¿favoritismo hacia el PP?), provocando que los apoderados tuvieran que tapar la imagen de su candidata.

Mientras que si se trata de un acto ilegal, como el forzar a la población a pasar por una capilla católica para votar, en eso se lavan las manos. Doble moral, disfunción total a la hora de aplicar las leyes, omitiendo cuando interesan o no interesan para el partido en el poder.

Limitar a la población o forzarla reprimiéndola a que voten en un templo de una confesión religiosa es mucho más grave o más que el que un partido político deje que sus apoderados lleven fotos de su candidato. Vergonzoso, no se sabe si estamos en la época franquista o en la Edad Media.


COMENTARIO: En estos casos, que desde Europa Laica y El Observatorio del Lacisimo venimos denunciando desde que nos constituimos, hay un problema en la Ley Electoral que no recoge este aspecto en las condiciones para ser un local electoral (algo que debiera recogerse ya que se trata de un local que tiene que realizar una función pública, para creyentes o no creyentes); otro problema es el de los ayuntamientos que seleccionan estos locales, la Oficina del Censo por admitirlos y la Junta Electoral de Zona por aceptarlos. En cualquiera de los casos una Junta Electoral Central ante estas deficiencias, legales y organizativas, debiera interpretar la ley en base al carácter aconfesional del Estado, pero en vez de eso se limita a acordar que si los símbolos estaban antes no hay obligación de ocultarlos o quitarlos, y que si alguien no está de acuerdo que solicite el cambio a la Junta Electoral de Zona, que por otra parte se atienen al acuerdo de la Junta Electoral Central. Un caso más del confesionalismo institucional en nuestro país.

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