150 Aniversario de la Promulgación de las Leyes de Reforma

Con Antonio López de Santa Anna, a cargo del país apoyado por conservadores, el gobierno se convirtió en una dictadura, al frente del país el presidente suprimió los derechos y las libertades individuales, e impuso su voluntad personal. Vendió a los Estados Unidos el territorio de La Mesilla, cobró impuestos sobre coches, ventanas y perros y, finalmente, hizo que lo llamaran Alteza Serenísima. Con todo eso, el descontento se generalizó.
 En 1854 un antiguo insurgente, Juan Álvarez, se levantó contra Santa Anna y proclamó el Plan de Ayutla. Este exigía que Santa Anna dejara el poder y que se convocara un nuevo Congreso para que elaborara una constitución.
 Con el triunfo de la revolución de Ayutla, llegó al poder una nueva generación de liberales, casi todos civiles. Entre ellos, Benito Juárez, Melchor Ocampo, Ignacio Ramírez, Miguel Lerdo de Tejada y Guillermo Prieto. Una junta nombró presidente a Ignacio Comonfort. También convocó a un Congreso que trabajaría en una nueva constitución. El equipo de Comonfort preparó algunas leyes que promovieron cambios importantes. El propósito principal de las Leyes de Reforma era separar la Iglesia y el Estado. En adelante, la Iglesia no debería tomar parte en los asuntos del Estado.
 La corriente liberal sentó las bases de la separación entre la escuela y la iglesia, así la libertad de enseñanza proclamada en la constitución de 1857 rompió con el monopolio que el clero ejercía en el plano educativo para abrir paso a escuelas laicas y la construcción sistema educativo público.
 El laicismo, principio elemental que salvaguarda la autonomía de las actividades humanos, que debe mantenerse en la escuela y la sociedad, sugiere que en la enseñanza pública no debe incorporarse la enseñanza o práctica de culto alguno.
 En una sociedad global el laicismo debe superar cualquier posición beligerante en torno a las creencias religiosas pero esta obligado también a mantener una convicción firme en la defensa del conocimiento científico y del respeto a quienes no profesan ninguna religión.
 El conocimiento de la época requiere que en igualdad de circunstancias se exponga ante los alumnos el mapa religioso, antiguo y actual, y que cada una de esas opciones sea tratada con respeto y objetividad.
 El laicismo implica afirmaciones más que negaciones, inclusiones más que exclusiones, su base es clara: la educación debe estar sustentada en los resultados del conocimiento científico y en el resguardo de los valores democráticos y éticos que comparte la humanidad. 
 El propósito principal de las Leyes de Reforma era separar la Iglesia y el Estado. En adelante, la Iglesia no debería tomar parte en los asuntos del Estado.
 En el Movimiento de Reforma debemos distinguir principalmente cuatro etapas:
 1) Antecediendo a estas leyes se encuentra la reforma de Valentín Gómez Farías, de 1833.
 2) La segunda reforma, que consta de las siguientes leyes:

 Ley Lerdo, que obligaba a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender las casas y terrenos que no estuvieran ocupando a quienes los arrendaban, para que esos bienes produjeran mayores riquezas, en beneficio de más personas. Firmada por el Presidente Comonfort y Lerdo de Tejada.
 Ley Juárez. Aprobada por Benito Juárez, trató de suprimir los fueros militares y eclesiásticos en los negocios civiles, por lo tanto los tribunales de las dos corporaciones, Iglesia y Ejército, se debían concretar a intervenir en los asuntos de su competencias y no los asuntos civiles.
 Ley Iglesias. Con esta Ley, se prohibió el cobro de derechos y obvenciones parroquiales, que hasta entonces exigían los sacerdotes a los pobres, considerándose pobres aquéllas personas que no obtuvieron a través de su trabajo personal más de la cantidad diaria indispensable para la subsistencia. José María Iglesias fue el autor de dicha Ley.
 3) La Constitución de 1857, en que triunfaron los liberales moderados.
 
 El clero y una parte importante del pueblo obviamente estuvieron en contra de estas leyes, ya que afirmaban que atacaban a la religión y comenzaron a brotar conspiraciones por parte del clero.
 El conservador Felix Zuloaga, dio a conocer el Plan de Tacubaya, el cual demandaba la anulación de la Constitución de 1857, la permanencia de Ignacio Comonfort, y la convocatoria de un Congreso extraordinario, el cual se encargaría de elaborar otra carta constitucional que, según los conservadores, “garantizara los verdaderos intereses del pueblo”.
 El Presidente Comonfort se une al Plan de Tacubaya y da un golpe de estado y desconoce la constitución, quedando las leyes sin efecto.
 Surgen problemas por todo el País, y ante su incapacidad, Comonfort abandona México. Siendo Juárez el Ministro de la Suprema Corte de Justicia, asume por derecho la presidencia del País en 1858; pero los conservadores habían elegido otro Presidente, Felix Zuloaga.
 4) Las Leyes de Reforma o de guerra de contenido radical. Durante la Guerra, Juárez es obligado a trasladar su gobierno a varias ciudades del País. Incluso sale de México hacia Panamá, y regresa por Veracruz en 1859, donde expide las siguientes leyes de reforma:
 Nacionalización de Bienes Eclesiásticos (1859)
 Matrimonio Civil (1859)
 Registro civil (1859)
 Secularización de Cementerios (1859)
 Días Festivos (1859)
 Libertad de cultos (1860)
 
 La guerra de reforma dura tres años, y en 1861 por fin logran vencer a los conservadores, regresando Juárez a la Ciudad de México en enero de ese año. Durante su gobierno adiciona las siguientes leyes:
 Hospitales y Beneficencia (1861)
 Extinción de Comunidades Religiosas (1863)

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